De acuerdo a la literatura, el piñón manso o jatropha curcas (nombre científico) aparentemente es un cultivo originario de México y Centroamérica. Según algunos autores, es originario de Brasil e inclusive algunos lo nombran como originario del Paraguay. Hemos observado árboles de piñón en diversas localidades del interior, como Caacupé, Guayaibí, Choré, Cruce Liberación, General Resquín, Horqueta, Loreto, entre otros lugares.
Actualmente, el nombre de esta planta se está escuchando bastante, debido a que sus frutos dan un interesante rendimiento por hectárea para la obtención del biodiésel.

ORIGEN
El piñón manso es un arbusto de la familia de las euforbiáceas (de la misma familia que el tártago y la mandioca) y crece hasta 4 a 5 metros de altura, con corteza blanco-grisácea y hojas que presentan lóbulos con pecíolos largos de 10 a 15 cm que exudan látex.
Es un arbusto de hojas caducas (en los meses de julio y agosto se queda sin hojas).
Las inflorescencias se presentan en manojos de diez flores. Los frutos son cápsulas, carnosos y de color verde al inicio, luego se van amarilleando, para finalmente secarse. Cada fruto produce tres almendras negras de aproximadamente 2 cm de largo por 1 cm de diámetro.

CULTIVO
Una de las principales ventajas del piñón es que su utilización no compite con los aceites de uso humano como, por ejemplo, girasol, canola, soja, entre otros, pues su aceite es tóxico y es exclusivo para uso en maquinarias (biodiésel).
La semilla prende fácilmente, según experiencias realizadas en los meses de noviembre y diciembre; la germinación comienza entre los 4 y 5 días, completándose a los 7 a 8 días. Es una planta perenne cuyo ciclo productivo se extiende de 50 a 60 años. No se requiere un tipo de suelo especial, pues crece casi en cualquier parte (suelos arenosos, pedregosos, ácidos), y soporta bajas temperaturas y heladas. Su requerimiento de agua es sumamente bajo y puede soportar períodos largos de sequía; además puede desarrollarse a partir de 350 a 400 mm de lluvias anuales (Chaco paraguayo). No se recomienda cultivar en suelos anegadizos o inundables.

USOS
Tradicionalmente, la gente lo usa como árbol de sombra por su rápido crecimiento. En la fitomedicina se usa como cicatrizante, para afecciones de la piel; es vermífugo, entre otras cosas. La aplicación más prometedora de esta planta es la obtención de aceite para biodiésel. Una hectárea de plantas maduras (4 a 5 años) produce 1.500 a 2.000 litros de aceite por hectárea. Las semillas producen de 32 a 37% de aceite.


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